Ninja Power o como nos vendieron basura por años y nadie dijo nada

El japón feudal del lejano siglo XIII dio lo que setecientos años más tarde, en los terroríficos ’80, sería la explotación comercial más sarnosa del cine fantástico: Los Ninjas. Legendarios guerreros practicantes del ninjutsu o en cristiano “Arte del sigilo” que, sin ninguna vergüenza fueron ultrajados por independientes productoras americanas y chinas de cine B, filmando interminables e incoherentemente seductoras sagas que, sigilosamente, invadieron las estanterías de los más rancios videoclub de barrio. A $500 las 48 horas.

Esto es digno de una mala teleserie venezolana, atentos: en los ’70, Jackie Chan comenzaba a triunfar con sus films de Kung Fu para la productora Seasonal y el renacer del cine oriental ya era una realidad gracias a los directores de la llamada nueva ola de Hong Kong y sobre todo por la demanda mundial de cine de artes marciales. Joseph Lai, hijo de un empresario dedicado a la prostitución y el tráfico de estupefacientes de Hong Kong compró una pequeña oficina de una -también- productora de cine que había quebrado donde encontró rollos de películas de varios países asiáticos decidiendo distribuir internacionalmente ese material ya rodado antes de arriesgarse en una producción propia. Para llevar a cabo sus maléficos planes se asoció con un antiguo guionista de la productora Shaw Brothers llamado Godfrey Ho del que se rumorea tenía una relación sentimental con Betty Chan supuesta hermana de Lai naciendo así la distribuidora Asso Asia. En un principio Asso se dedicó exclusivamente a la distribución de cintas coreanas de bajo presupuesto. Copias descaradas del cine comercial de kun fu hongkonés donde rondaban sin vergüenza los Dragon Lee, Jackie Chuck, Chuck Horny y Steven Senegal. Con el tiempo, la debacle del cine clásico de kun fu fue inminente debido a la sobreprodución y sobrexplotación del género y Assio decidió cambiar su rumbo atendiendo a las demandas actuales de cine de acción urbano y con ese propósito nació la International Film Distribution o como mejor se le conoce: IFD FILMS & ARTS LIMITED. Infame como pocas, se diferenció de su antecesora por distribuir material de procedencia taiwanesa y en menor medida también llegaron a lanzar películas de procedencia filipina, tailandesa e incluso sri lankesa (no, mentira, es más, dudo que haya una industria cinematográfica en ese país). Fue en ese periodo cuando la mayor estrella del género dio sus primeros pasos para luego convertirse en un referente casi obligatorio en el cine ninjísticors: Richard Harrison.

¿Han visto Kung Pow de Steve Oedekerk donde él mismo se mete dentro de una película de artes marciales de los ‘70? Pues bien, todos las basuras que hizo Harrison para IFD son iguales, sólo que aún más estúpidas, igual de surrealista y sin ninguna pretensión de ser cómicas, lo que la convierte en doblemente chistosa. Ed Wood haciendo escuela.

Todo el resultado fílmico puede ser épico y extremadamente cómico, pero tras esta maravilla del cine B existe una gran historia llena de engaños, estafas, violaciones a los derechos de autor (una cosa somos nosotros, piratas cerdos y ellos; productoras que trabajan con productoras y tienen que chupárselo) y una compleja y demasiado bien cuidada técnica de montaje. Vamos de a poco.

Ya hablamos de Joshep Lai y de Godfrey Ho. Esta relación no sólo es más importante que la labor que cumplieron ciertos actores -como Harrison- o directores -como John Woo que pasaron de montajistas a grandes creadores de basura- además es primordial, la base de toda una industria de cine de artes marciales. Ninjas, karatecas, artemarcialistas y comandos. Su asociación caracterizada plenamente por la casualidad y la improvisación comienza en Francia, en donde juntos rodaron Paris Killer. Film maldito que alguna vez exhibió Megavisión dio el paso definitivo. La cinta obtuvo beneficios y fue ampliamente difundida en video, mercado que hasta mediados de los 90 (incluyendo a Chile) era más rentable, incluso, que la proyección en salas de cine.

La ecuación ya estaba resuelta y comprobada: Actores occidentales de medio tiempo, sin diálogos, rodajes en Europa, dobles de acción con la cara cubierta interpretando el 90% del rol y habilidad al montar. El gran secreto de IFD estaba escondido en su sala de montaje. Me explico. La primera parte de la ecuación es sólo la cara bonita, la carátula para vender el video. La segunda era sólo habilidad. Adquirir los derechos de pésimas películas desconocidas, restos de cintas y escenas no utilizadas por la misma productora para terminar estrenando incoherentes obras maestras del cine B. Corea, Taiwán, Thailandia y en menor medida Hong Kong fueron los grandes proveedores. Luego de eso, reescribiendo los guiones sobre la marcha, se doblaba sobre los rostros inmutables y parían la maravilla. Las bandas sonoras eran un caso aparte. Siempre fueron las mismas debido a que se utilizaba música de dominio público. Los distribuidores nadaban en plata. Con esta inmejorable técnica IFD llegó a producir más de 6 películas al año contratando a todos sólo por 3. Otra vez la magia del cortar y pegar.

Mientras escribo esto pienso: a qué voy con toda este montón de incoherencias? Y en verdad no estoy seguro. Encontré este estúpido video de una banda extremadamente adelantada que cambia el metal de dragones, hadas y magos por Ninjas medievales.

Sigamos. La bolita de nueve ya venía creciendo desde lo alto y con ella títulos como Scorpion Thunderbolt, Ninja Terminator, El Laboratorio del Diablo (que no es de ninjas pero merece estar en la lista de películas de Godfrey Ho), Diamond Ninja Force, Zombie vs Ninja, Full Metal Ninja, Ninja Squad entre tantas.

Pero todo era una gran y sucia estafa. Y todos caímos. Lo que había en la carátula del video nunca, lean bien esto y recuerden, nunca fue lo que prometió. La mitad de estas cintas era un infame refrito de la otra mitad. Revisemos algunas.

Ninjas comunistas comandos del Vietcong que manejan las seis artes mortales PERO SÓLOUNO POSEE LA SÉPTIMA: LA ILUMINACIÓN. Por eso chilectra la corta como quiere.

SEXO ENTRE NINJAS CON CASCOS DE MOTO. Lo que es hacer películas con lo que tienen a mano.

Ultramán hecho ninja. Y ATENCIÓN: Esta película contiene escenas de horror extremadamente intensas por lo que no es recomendada para menores de 18 años.

Tommy, el ninja blanco que se comía a Kimberly

Ninjas con bigote=Perfección

Ninjas con soplete. Ninjas gásfiters. Tiemblen, dueñas de casa.

Revisando muchas películas del género me encontré que también hay una gran y triste industria de música relacionada con ninjas. Magic Ninja más arriba es sólo un botón. Además de recordar a “La Guapa y los Ninjas” también existe otra insuperable “Ninjas ready to fight”. Hay una de Europe que también habla de ninjas pero no la encontré.

La guapa y los ninjas completamente en vivo.



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