[Club de Lectores LP] La dura realidad detrás de la muerte de Felipito.

justisia

Por Bobby Jackson

Hay un tema del cual nadie quiere hablar: las razones políticas detrás de la muerte de Felipito. En su momento era de mal gusto insinuar las razones reales que habían detrás de lo ocurrido, pero ahora ya, con el debido tiempo y la distancia, es momento de abrir la herida, dejar que supure y sane, y por sobre todo, que paguen los culpables. Culpables que se deben ubicar en este momento en tierras palestinas, siguiendo en su oscuro propósito. Así es, amigo neonazi, acabas de encontrar tu santogrial. La muerte de Felipito fue una conspiración ejecutada por un judío: Rodrigo Hinzpeter.

Jinspeter

Jinspeter

 

Hagamos memoria. ¿Qué estaba ocurriendo cuando murió Felipito? El movimiento estudiantil estaba llegando a su cúspide y prometía seguir escalando más alto en su guerra a muerte contra el capitalismo, con tal de montar el reino morenoestatista en la tierra. Puñeta no tenía salida; seguía decayendo en las encuestas y todas las semanas tenía que mandar a las fuerzas de choque de la policía a controlar la situación, que en todo caso se volvía incontrolable.

Los sueños húmedos de cierto sector de la derecha estaban por volverse más que realidad, sino una necesidad: si el país se vuelve ingobernable –como estaba por suceder – no quedaría más opción que acudir a los militares para suplir funciones de policía y ahí se le caería por lo menos la careta a Piñura. Y la militarización de una democracia ejemplar a manos de la derecha sería muy mal vista por los inversionistas extranjeros. En definitiva, si no calmaba a las bestias Piñura la tenía demasiado negra. Ya estaba claro que el principio de autoridad yacía muerto y enterrado, y no había amenaza que fuese suficiente (o ejecutable sin cargarse el precario estado de derecho). ¿Entonces? ¿Qué hacer? Bueno, leer a Gramsci, a Negri, a Guy Debrod y aprender que en el mundo posmoderno, la sed es todo, la imagen es nada (¿o al revés?).

 

camilla-vallejo-d-2

De los panes de esta guacha es de lo único que nos acordamos de las marchas estudiantiles del 2011

 

El plan era sencillo. Felipe Camiroaga era un personaje hostil al gobierno, quien ya una vez humilló públicamente al Ministro de Interior en cámara al doblarle la mano con la termoeléctrica. No contento con eso, se prestó a filmar un video de apoyo a los mismos estudiantes que en ese momento estaban poniendo el peligro el orden establecido. Y encima era un clásico elemento concertacionista, que había apoyado a su némesis nada más unos meses antes: Eduardo Frei. Era claramente un personaje incómodo. Entonces, se organizó el viaje a Juan Fernández.

 

Era el contexto perfecto. Por un lado, Felipe Cubillos, el molesto cuñado de Andrés Allamand, a la sazón Ministro de defensa, quien estaba resultando incómodo al momento que sus actos comenzaban a hacer evidente las negligencias gubernamentales en el proceso de reconstrucción que ya hacía tiempo se podía declarar como fallido. Si querían mandar a esta gente a Juan Fernández era el momento perfecto. Por eso aprovecharon de mandar a unos cuantos personajes molestos para el gobierno más: una dirigenta del Consejo de la Cultura que armó boche por un posnatal. Un camarógrafo sindicalizado, unos pilotos charchas.

andresallamand

Podríamos invitar al staff de LoserPower a un paseo en helicóptero sentados en unos rieles.

¿Cómo logró la Armada botar el avión? Nunca lo sabremos, porque pese a que estamos en tiempos de paz y el avión fue ocupado para propósitos de civiles, éste no llevaba caja negra. Sí, así como lo lee. No lleva caja negra. Entonces, la obtención de indicios para poder investigar la verdad se dificulta así, cosa fina. Ya sea por sobrecarga, falta de combustible, una falla mecánica – o sabotaje — , o una bomba activada a control remoto (!), el punto es que el avión se fue a pique y Felipito fue carne de langostas junto a 21 pasajeros más.

No sólo eso, estuvieron una semana dando falsas esperanzas con la colaboración de supuestas videntes con twitter que hicieron perder tiempo, dinero y recursos con su estúpido #busquenentierra, como si acaso alguien pudiese sobrevivir primero, a una caída a 300 o más kilómetros por hora directo hacia el agua, que a esa velocidad se comporta como un muro de concreto, y que encima logre uno nadar hacia la costa con una mutilación, y encima sobrevivir comiendo raíces silvestres y bebiendo sangre de peces exóticos.

De ese modo, las movilizaciones estudiantiles pasaron a segundo plano, y con nadie prestándoles atención, los estudiantes tuvieron que darse cuenta que nadie les daría pelota, salvo los pacos que se dedicaban a echar gas lacrimógeno con la misma dedicación con la que se rocían axe para garchar minitas. Al mes los estudiantes estaban de vuelta a clases (aunque también ayudó cortar la beca junaeb sodexo. La tropa de pelientos sin comida no aguanta un día).

https://www.youtube.com/watch?v=sj2gmkc4mW8

Simulación digital 3D surraund de los últimos minutos de la tragedia

 

Hay otros antecedentes macabros. A los días del accidente, se comunica que un mecánico sufre un accidente atroz: es decapitado por las hélices de un avión… precisamente el otro avión que debía llegar a Juan Fernández y que sin embargo no capotó. ¡El Mecánico! ¿Qué cosas sabía aquél mecánico? No lo sabemos, por que ¡Oh! ¡Accidente! Las hélices le cortaron la cabeza. Mira tú, qué raro.
Pero ese otro avión no sólo se cobraría la vida del mcánico. Seis meses después, los pilotos de ese avión estaban manejando un avión-ambulancia de Punta Arenas a Santiago. A la altura de Puerto Aguirre, cae en picada, a 900 kilómetros por hora, hacia el suelo. Sí, lo leyó bien: no sólo se cobró la vida de la enferma y su marido, sino de los dos pilotos que iban en el otro avión que iba junto al avión de Felipito en Juan Fernández. ¿La causa? Otro lamentaaaable accidente.

 

 

Rodrigo Hinzpeter, a la sazón ministro de interior, es claramente el responsable. Sus conexiones israelíes involucran al Mossad, servicio de inteligencia cruento y desalmado, el que se involucró en el montaje y no dejar ningún cabo suelto, sólo sospechosos accidentes, todos enlazados por un mismo factor: todos estuvieron involucrados con la muerte de Felipito. Aquello perfectamente podría hacerse pasar por una especie de maldición, como con Tutankamón o Gloria Simonetti o los discos de Álvaro Scaramelli, pero las vertientes políticas del asunto no dejan lugar a lo sobrenatural. Es hora ya que el pueblo exija justicia.

 

 

 

________________________________________

lectore

Las opiniones vertidas en esta sección son de exclusiva responsabilidad de quienes lo escriben y no representan necesariamente el pensamiento de Loserpower Entertaiment System Televishon Incorporeited.



A ESTA HUEÁ LE DOY:
1 JUMBITO2 JUMBITOS3 JUMBITOS4 JUMBITOS5 JUMBITOS
(81 votos / 3,65/5)
Cargando…